15 – La baixa gastronomia y la relación individuo-lugar
funde con el de lugar. En síntesis, Tuan( 1980) considera que a través de sus experiencias en el espacio, el individuo le confiere significados que con el paso del tiempo permiten crear lazos afectivos, permeados de subjetividad. Así el espacio( antes abstracto) se transforma en lugar, constituyendo el mundo vivido por el individuo. En este eslabón afectivo entre la persona y el lugar se sustenta el concepto de topofilia formulado por el autor.
Corrêa & Rosendahl( 1998) dicen que a partir de la década de 1970, con la renovación de la geografía cultural, los geógrafos pasan a considerar las experiencias, percepciones, emociones y sensaciones resultantes de la relación del hombre con el medio, analizando a partir de allí los aspectos subjetivos. Los diferentes sentimientos que un individuo nutre en relación a su lugar de vivencia y el resultado de las experiencias cotidianas configuran la geograficidad propuesta por Relph( 1979), quien también adopta la fenomenología como método para investigar el mundo cotidiano.
En la perspectiva fenomenológica, se entiende que a través de los sentidos los seres humanos se relacionan con el medio. Así cada individuo a partir de sus referencias personales y su vivencia, percibe el mundo exterior de formas distintas. De este modo, el paisaje puede ser fuente de diversas significaciones establecidas a partir de la percepción que cada individuo posee de la misma. En la experiencia del lugar existe una sensación de familiaridad y afectividad, por eso el papel del tiempo, de la vivencia prolongada, es fundamental para la caracterización del mismo. De esta forma, el sentido de lugar está unido a la conexión de los individuos con los lugares de importancia personal como el lugar de nacimiento, el barrio, la ciudad y la patria( Souza, 2013).
El lugar dispara los recuerdos de aquellos que lo viven, que compartieron un pasado común, abriendo la posibilidad de comprenderlo a través de los pasados compartidos e inscriptos en el paisaje cultural. El concepto de memoria, sea personal o colectiva, está de este modo íntimamente ligado al de lugar. Estas memorias se encuentran almacenadas en los paisajes urbanos que serían verdaderos almacenes de memoria social( Hayden, 1997), ya que tanto los elementos naturales como los construidos por el hombre frecuentemente sobreviven a muchas generaciones.
[...] El lugar es estudiado a partir de las relaciones subjetivas establecidas entre el sujeto y el espacio que ocupa. Por lo tanto, se incluyen en los estudios las percepciones individuales, los significados, las características y las herencias culturales, los símbolos, los valores y las identidades colectivas( Costa & Rocha, 2010: 51).
Al investigar los aspectos relacionados con el consumo en los bares y restaurantes de Curitiba en las décadas de 1950 y 1960, Rolim( 1997) indica que muchos de los testimonios recolectados entre los consumidores le daban a esos establecimientos un sentido de
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