Aplicación amaranto UTN.pdf | Seite 227

13 – La gastronomia italiana y la globalización
transformadas en productos, han contribuido significativamente al desarrollo de las actividades turísticas( Tomazzoni, 2008).
Actualmente, el desarrollo del turismo puede proporcionar algunos beneficios a las comunidades en las cuales se desenvuelve, tales como: a) El intercambio cultural, ya que los turistas y la comunidad al relacionarse transmiten conocimientos, ideas y creencias que pueden ser beneficiosas para el conocimiento y crecimiento personal y profesional de ambos; b) La valoración de la identidad cultural de las comunidades exaltando la identidad y la memoria de las mismas, en sus formas de pensar, actuar, hacer y en sus producciones culturales; c) El rescate y la dinamización cultural, pues la mirada del otro, del turista, puede despertar en la comunidad el orgullo y el interés por su propia cultura y por los bienes y las manifestaciones olvidadas, incentivando al rescate y la dinamización de las técnicas artesanales y culinarias, de las danzas, folguedos( fiestas populares), etc.; y d) La preservación del patrimonio histórico y cultural, permitiendo evaluar los recursos técnicos y financieros para la preservación del patrimonio, además de despertar tanto en la comunidad como en los turistas sentimientos de identificación y exaltación de los bienes( Brasil, 2007: 11).
La gastronomía, según Ashton & Muller( 2013), es un factor importante en la identificación de una sociedad donde puede ser observada una imitación o repetición de las costumbres alimentarias de la familia, que a pesar de los cambios socioculturales impuestos por la sociedad contemporánea, aún se destaca y recibe merecida atención en las más diversas ocasiones. Para Ashton & Muller( 2013) esa repetición de las costumbres comúnmente es denominada tradición y forma parte de la herencia cultural.
Los hábitos culinarios de una región son una de las formas de conocer los caminos culturales dejados como herencia por los pueblos, pues la cocina tiene la propiedad de unir el pasado con el presente de una misma civilización o de otras, ofreciendo un patrimonio local a los mercados de consumo( Claval, 1999; Rodrigues, 1999).
Un pueblo, según Segala( 2003), se define por su cultura y por su gastronomía, pues al unir la curiosidad y la necesidad básica de experimentar, probar y degustar alimentos, la gastronomía resulta más rica y completa. El arte de cocinar se basa en proporcionar mayor placer y satisfacción a la hora de comer. Toda cocina está marcada por el pasado, por la sociedad y por la historia a la que pertenece, lo que atrae la curiosidad de los turistas, quienes a pesar de no formar parte de las raíces de esa cultura en cuestión se interesan por experimentar los platos de su historia culinaria.
La gastronomía, como cultura, es capaz de perpetuar hábitos y modos de hacer de varias generaciones. Además, expresa la identidad de un pueblo, dejando explícitas las preferencias, aversiones e identificaciones; las cuales acompañan a un pueblo cuando migra y presentan
217