12 – Turismo cultural y gastronómico en Brasil
contribuye a preservar las prácticas culinarias tradicionales a través del rescate y la valoración de las costumbres que podrían estar perdidas o en vías de desaparecer. Además, genera impactos en la economía local a través de la creación de nuevos puestos de trabajo y del aumento en la venta de productos( Martins, Martins & Gurgel, 2016; Schlüter, 2003).
EL TURISMO GASTRONÓMICO COMO PROPULSOR DEL DESARROLLO LOCAL
El turismo gastronómico como una actividad que está fundamentada en la gastronomía tradicional, puede resultar para los destinos una herramienta importante para el desarrollo local. Esto se debe a que al promover los platos y los productos típicos, se moviliza todo el sector de alimentos directa e indirectamente ligado al turismo( Londoño, s / d; Hall & Mitchell, 2001; CTC, 2003).
De acuerdo con Coriolano( 2012: 64) el desarrollo local es aquel realizado en pequeños lugares de forma participativa, que produce cambios socio-estructurales de carácter endógeno. En el mismo los habitantes poseen una relativa autonomía para explotar el potencial del territorio beneficiando a la mayoría de ellos y para decidir cómo contribuir con innovaciones. Los agentes principales para generar desarrollo, velar por la calidad de las relaciones interpersonales e interinstitucionales, y aprovechar las sinergias en beneficio de la colectividad son los residentes.
El modo en el que se desarrollan y ofrecen las experiencias con la gastronomía en los destinos, involucra a una serie de actores como restaurantes, productores, comunidad local, atractivos turísticos, etc. La dinámica que se crea a partir de la interacción de esos elementos genera diversos impactos positivos, especialmente en el ámbito de la cultura y la economía.
En el ámbito cultural el turismo gastronómico puede contribuir significativamente a la preservación del patrimonio, así como puede reforzar la identidad cultural de los lugares y el orgullo de la comunidad( Hall, s / d; Jones & Jenkis, 2002; Martins et al., 2016). La gastronomía como patrimonio local está siendo incorporada a los nuevos productos turísticos orientados a determinados nichos de mercado, permitiendo sumar a los agentes de la propia comunidad en la elaboración de esos productos, asistiendo al desarrollo sustentable de la actividad( Schlüter, 2003: 70).
En ese sentido el usufructo de la gastronomía local puede contribuir a rescatar las antiguas tradiciones que están en vías de desaparecer como consecuencia de la globalización y de la industrialización de los alimentos( Schlüter, 2003).
En la perspectiva económica el consumo de los alimentos en el contexto turístico genera en las zonas receptoras una demanda inmediata de la cual los actores involucrados en el sector
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