APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 86

lunes, que aún no he mirado la quiniela. Busqué esa hoja y la arranqué con cuidado. —Aquí tienes, papá —y se la dejé en uno de los brazos del sillón. Mi padre no me respondió. Estaba embelesado con algo que ponían en la tele. Y A EN MI habitación, conté los periódicos. Eran cinco. Los sopesé un momento entre mis manos y me pareció una considerable cantidad de papel; desde luego, más que suficiente para calmar el hambre de cualquier