APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 85

leerlas. Luego cogí un pequeño montón de periódicos y comencé a mirar las cabeceras, con objeto de descubrir la fecha. —Los periódicos son atrasados — dije—. ¿Puedo llevármelos? —Sí, sí… —respondió mi padre algo ajeno, más atento a la pantalla del televisor. —El profesor de lenguaje nos ha dicho que tenemos que comenzar a leer periódicos —añadí como justificación innecesaria. —Sí, sí… —repitió mi padre—. Por cierto, déjame la hoja de deportes del