APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 77

reaccioné. —¡El flan! Acerqué el flan a la mesa y lo coloqué justo al lado del mukusuluba. —¿Qué me dices de esto? Míralo bien. No me negarás que tiene un aspecto magnífico. Te puedo asegurar que su sabor es más magnífico todavía. Lo digo por experiencia. Lo ha hecho Sabina, y a ella le salen los flanes muy ricos, más ricos que cuando los hace mi madre. El mukusuluba miró un instante el flan y luego, muy despacio, volvió su cabeza hacia mí. Su mirada me pareció más triste que nunca.