APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 68
cayó al suelo.
—¡Eh! —exclamé sobresaltado.
Y mi madre, claro, lo primero que
vio fueron las dos rodajas de pescado
por el suelo.
—¿Qué es eso? —me preguntó como
si no supiese de qué se trataba.
—Pescado —respondí—. Del que
sobró anoche. Es que tenía hambre y…
—¿Qué tenías hambre y…? —siguió
preguntando mi madre con un gesto muy
extraño dibujado en su cara.
—… y pensaba comer un poco…
—¿Y pensabas comer un poco?
—Sí.
—¿De pescado?