APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 59
mukusuluba podía entender lo que le
decía. No sé por qué. Quizá por la
expresión de sus ojos, por una chispa
que se encendió en ellos.
N OS SENTAMOS a la mesa y enseguida
adiviné cuál sería el primer plato. No
tuve que pensar demasiado, ya que mi
madre apareció con una humeante
sopera entre las manos.
—¡Sopa! ¡Qué rica! —exclamaron a
dúo las mellizas.
Son un caso las mellizas. Les gusta
todo, absolutamente todo.
—¡Sopa! ¡Qué asco! —exclamé yo