APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 54
—Oye, Riky —le dije—, ¿qué haces
para que se te quede el flequillo tan
tieso?
—¿Te gusta?
—Sí.
—Esto no se consigue así como así,
Gilito. Hay que ponerse delante del
espejo y trabajárselo.
—Pero no te despeinas ni con el
casco.
—Es porque se echa gomina —
intervino Sabina.
Me acerqué hasta la orilla del
riachuelo para echar algunas migas del
pan del bocadillo a los peces. Me
pregunté si a los peces les gustaría el