APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 55
queso y, para comprobarlo, les eché
también unos pedazos.
Pero en aquel riachuelo no debía de
haber peces. Los trozos de pan y de
queso se quedaron flotando.
Iba a volver con Sabina y Riky, pero
me di cuenta de que se estaban dando un
beso, así que tuve que esperar un rato,
que aproveché para desmigajar y tirar al
río lo que me quedaba del bocadillo.