APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Página 251
aún!
Corro hasta la cama, sobre la que
está mi cartera. La cojo con ambas
manos, la abro y rebusco entre libros y
cuadernos hasta que encuentro la hoja
con las notas de la última evaluación.
Con ella en la mano, me acerco a la
ventana.
—Toma —le digo—. Para que no te
vayas con el estómago vacío.
El mukusuluba separa sus grandes
mandíbulas y engulle la hoja. A mí me
entra una risa inexplicable, una risa que
no puedo contener.
Me vuelvo hasta mi estantería y cojo
mi colección de Asterix. Son los únicos