APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | страница 250
Perforo la cartulina por los extremos
superiores y le ato un cordel de forma
holgada. Luego hago pasar ese cordel
por detrás de la cabeza del mukusuluba,
de forma que el cartel le queda colgado
por delante.
Abro la ventana y coloco al
mukusuluba con cuidado sobre el
alféizar.
—No sé cómo pudiste llegar hasta
aquí. Pero seguro que de la misma forma
podrás marcharte.
Luego retrocedo unos pasos sin
dejar de mirarlo. De pronto, se me
ocurre una idea.
—¡Espera! —grito—. ¡No te vayas