APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 198
Al
día
siguiente
de
las
presentaciones, me despertó por la
mañana Jesús Jerónimo. En sueños, sentí
algo blando y húmedo sobre mi cara;
tuve la sensación, además, de que me
estaban tirando del pelo. Abrí los ojos y
me encontré con Jesús Jerónimo sobre
mi cuerpo, sonriendo y haciendo
pedorretas con su boca llena de babas.
—¡Eh! Pero ¿qué haces tú aquí?
Y al instante oí la voz de mi madre.
—Buenos días, Gil. Es hora de
levantarse. Jesús Jerónimo y yo hemos
venido a despertarte.
Mi madre estaba agachada junto al
mukusuluba, observando con atención