APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 197

—Mukusuluba —repetí yo. Las mellizas se miraron y volvieron al instante a la carga. —¡Es fabuloso! —dijo una. —¡Es fantástico! —dijo la otra. —Sí… —aseguré yo, por darles la razón. —¿Nos dejarás entrar en tu habitación para verlo? —dijeron las dos. —Bueno. Y O NO PODÍA creerme las cosas que estaban pasando en mi casa. Es que… no entendía nada de nada.