APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 194

entre sí. Yo tendría que hablar con Jesús Jerónimo, pero es imposible. No me escucha y, además, no puede entenderme. Por eso, decidí quedarme con el mukusuluba. Él sí que me escucha y sí que me entiende. No os dije nada antes porque pensé que a vosotros no os gustaría y lo echaríais a la calle, o lo llevaríais a algún sitio lejos de casa. Y entonces yo volvería a sentirme solo, sin nadie a quien poder contar las cosas que me pasan. Y de repente me callé. Comprendí que era absurdo seguir hablando. Nadie me prestaba la más mínima atención. Todos estaban absortos con el