APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 193

brillaba esa chispa casi mágica. —¿Y dices que es un ejemplar único? —me preguntó rascándose la cabeza. —Eso ponía en el cartel que colgaba de su cuello cuando lo encontré. —No hay más que verlo —intervino mi madre. Todos se fueron acercando más al mukusuluba. Sus cabezas se juntaron frente a él, apiñadas en un racimo. Entonces, no sé por qué, sentí necesidad de hablar, de explicarles cosas y sentimientos: —Mamá habla con papá y papá habla con mamá. Las mellizas hablan