APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 146
carpintería de Balta y le pediría todos
los recortes de madera que no le
hiciesen falta, y además…
—Pareces muy contento hoy —me
dijo Sabina por la mañana.
—Lo estoy.
—¿Y puede saberse por qué?
—Es un secreto.
Sabina preparaba los desayunos
mientras mi madre atendía a Jesús
Jerónimo.
—Mañana te traeré otra revista
atrasada —me dijo.
—Oye, Sabina —le dije de pronto
—, si tienes alguna silla vieja que
pienses tirar a la basura, pues no la