APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 145
madera tenía que alimentarle más que un
montón de papel, con lo cual podía
lograr que en algún momento quedase
completamente harto y satisfecho.
A L DÍA SIGUIENTE continuaba feliz. No
podía evitarlo. Pensé mostrarme serio,
sobre todo teniendo en cuenta la bronca
de la tarde anterior, pero no lo conseguí.
Al levantarme, había descubierto
que el mukusuluba había acabado con
todos los recortes de madera, y eso me
llenaba de gozo. Imaginaba que
conseguir madera iba a ser mucho más
fácil que conseguir papel. Iría a la