El SUSURRO EN LA OSCURIDAD
Todavía recuerdo ese 8 de Agosto, en la casa de mi abuelo Bernardo. Con mis tres amigos: Juan, Pedro y Jonas, hicimos una fogata en la parte trasera.
Al anochecer, comenzamos a contar historias de terror.
-Jonas eres un mentiroso. - expresó Juan un poco temeroso- No es posible que exista “El susurro en la Oscuridad”.
-Claro que sí. - respondió Jonas- Mí primo Mario me contó que él lo vio debajo de la cama.
-¿De qué se alimenta?- preguntó un poco curioso.
-Lucas no creerás esas mentiras, ¿No?- dijo Pedro, mientras levantaba el tronco un poco inquieto.
-¡No!- gritó de repente Lucas- Solo tengo curiosidad.
-¿Curiosidad?- preguntó Pedro haciendo una mueca en su cara- Eres un miedoso.
-Creo que el único miedoso aquí eres tú, Pedro- dijo Juan adentrándose en la conversación.
-Bueno chicos, vinimos a pasarla bien- respondió Lucas- Mejor entremos a la casa a ver una película.
Cuando entramos, no pensábamos que era tan oscura y silenciosa. Todo ocurrió sorpresivamente. En un abrir y cerrar de ojos, la casa quedó oscura. Recuerdo verles la cara a mis amigos, cada uno con una expresión diferente.
Pedro miraba muy dudoso y con una mueca de miedo. Él no quería que nosotros nos demos cuenta, pero su cara lo decía todo. Jonas y Juan expresaban terror, aunque Juan era el que más miedo tenía. Estaba más inquieto de lo normal y se ponía cada vez más pálido.
-¡Escucharon eso!- gritó Juan, haciendo que peguemos un brinco del susto.
- ¿Qué cosa?- pregunté un poco preocupado.
Todos estábamos asustados y cada dos segundos, mirábamos a los costados. Ahora sentía lo que decía Juan. Empecé a escuchar susurros tenebrosos cerca de mí, diciendo que tenía que elegir a uno de mis amigos. No comprendí bien el por qué, pero los susurros me perturbaban aún más. Miraba a mis amigos y podía ver que ellos estaban en la misma situación.
-¿Qué haremos?- pregunté un poco dudoso mirando la cara de mis amigos.
-¿De qué estás hablando?- preguntó cohibido Pedro.
-Él nos habló a cada uno. Quiere que nos entreguemos el uno al otro.
-No pensarás que es…
-“El susurro en la Oscuridad”- habló Jonas rápidamente.
No llegamos a responder cuando apareció frente a mis ojos. Aún, tengo ese pensamiento en mi mente. Tenía grandes dientes y en cada mano un ojo, uñas largas y era completamente negro.
Recuerdo haber visto, a mis amigos, debajo del sofá mirando la cara negra frente a mí. Seguramente, la cara que ellos tenían era la misma que la mía.
-Lucas…- lo oí decir, mientras se acercaba el Susurro en la Oscuridad.
-¿Cómo sabes mi nombre?- dije un poco nervioso.
Todavía recuerdo haberlo visto desvanecerse frente a mis ojos después de decirme: “Soy el Susurro en la Oscuridad. Yo lo sé todo”.
En ese momento, nosotros nos sentíamos aterrorizados y muy preocupados, ya que el no saber por qué apareció en la casa, nos daba más miedo del que teníamos.
Muchos años después, nos encontramos en un parque cerca de nuestras casas.
-Bueno chicos, ya pasó mucho tiempo desde ese incidente- habló Juan relajado.
-Sí- dijimos todos al mismo tiempo, para luego, levantarnos de los asientos y volver cada uno a nuestras casas.
Jhosua