LA SOMBRA DE LA MUJER
Hace muchos años, una familia se había mudado al Barrio Derqui, en una casa que estaba en frente de una plaza.
En fin, esta familia estaba conformada por cinco personas; una mamá con sus hijos mayores, Julián y Tamara; y dos hijas menores, Zoe y Yael. Ellos escucharon lo que decía la gente sobre esa casa, pero no le dieron importancia.
Tenían la costumbre de reunirse en el comedor y charlar. Cuando estaban charlando, se escuchó un ruido que venía de la cocina. Las dos niñas, Yael y Zoe, se asustaron y dijeron: - ¿Escucharon ese ruido?
-Creeee… cree… creo que proviene de la cocina, va… vamos a fijarnos qué es.- dijo Tamara con un poco de miedo.
-Vayan ustedes, yo me quedo con las nenas porque tienen miedo- contestó la madre.
-¡Bueno mami!
Cuando fueron hacia la cocina vieron que todas las ollas que estaban colgadas, se habían caído. Ellos volvieron a poner las ollas en su lugar. Cuando terminaron, se fueron pero cuando se dieron vuelta, se cayó una olla al piso. Asustados, empezaron a correr hacia donde estaba la mamá. Le contaron lo qué pasó y ella les dijo: -Seguro que pusieron mal una olla y por eso, se cayó. Si quieren esta noche dormimos todos juntos.
A la noche, cuando estaban todos dormidos, a Yael le habían dado
ganas de ir al baño. Tuvo que levantar a la mamá para que la acompañara. Al ingresar al baño, vio que el espejo, estaba escrito con sangre: “Salgan de aquí o morirán todos”. Ella gritó muy asustada. Salió del baño y le contó lo que había visto. La madre entró a ver y muy asustada decidió llamar a un cura, para que la ayude.
-¿Qué sucede que llama a esta hora?- dijo el sacerdote.
- Lo que sucede es que en la casa, pasan cosas raras y no sé qué hacer.
-Bueno, cuando amanezca, voy a ir para allá.
- Está bien Adriana.
- Gracias- dijo Adriana.
A la medianoche, Tamara fue a tomar agua a la cocina, cuando vio a la dueña anterior con un cuchillo en las manos. En ese momento, ella sale corriendo lo más rápido que puedo, pero se tropieza con algo y cae. Cuando se quiso levantar, sintió un dolor en la espalda. Entonces gritó, despertando a todos.
Se levantaron y comenzaron a buscar a Tamara. Estaban muy desesperados buscándola, hasta que observan a la sombra de la mujer con el cuchillo cubierto de sangre, que los llevaba a la cocina. Salieron corriendo hacia donde les indicaba, con mucho miedo, encontrando a Tamara en el piso con un corte en la espalda.
-¡No! ¿Qué le pasó?- dijo la mamá llorando.
Comenzaron a curarle las heridas y de apoco fue despertándose.
-Mami tenemos que mudarnos. No es seguro vivir aquí. Al final es verdad lo que decían de la casa- dijeron todos muy asustados.
Inmediatamente, empezaron a empacar, cuando llegó el cura y comenzó a tirar agua bendita por toda la casa. De forma misteriosa se ve la sombra de la familia muerta, pero la sombra de la mujer se acercaba cada vez más. Todos agarran sus valijas y se van de la casa corriendo.
Yael