UN ROBO EN EL MUSEO
Un día una detective llamada Melody estaba en la oficina hasta que una mujer entró, diciendo que le habían robado una momia egipcia del museo.
Melody le preguntó: -¿Cómo se llama?
-Yo me llamo Paula.
-¿A qué hora fue el robo?
-A la madrugada.
-¿Alguien vigilaba el museo?- pregunta Melody.
-Tres guardias vigilaban el museo. Uno de ellos, está a punto de jubilarse; el otro, acababa de ingresar y el tercero, se descompuso ese día y debió ser llevado al hospital.
Entonces Melody fue con Paula al museo para investigar. Cuando llegaron, la detective llama a cada uno de los guardias y les hace preguntas, pero ninguno era sospechoso. También, observó a las personas que entraban y salían del lugar sin encontrar una pista; hasta que decidió quedarse para ver si el ladrón robaba otra cosa.
Estaba haciendo su recorrida por el museo, cuando observa que uno de los guardias estaba hablando con una persona encapuchada. Intentó ver su cara pero fue imposible. Ella se puso a pensar: ¿Quién era esa persona?, ¿Qué hacía a esta hora?, entre otras.
Es por eso, que decide ir con el guardia y preguntarle:- ¿Quién era ese hombre con el que conversaba?
-Nadie.- dijo nervioso.
Por lo tanto, Melody empezó a investigar más sobre este
guardia. A las 3:50 hs, el guardia le dijo que iba al baño. La detective se quedó vigilando el museo. Pasó una hora y todavía el guardia no había vuelto. Ella estaba viendo el objeto más caro del mundo, por miedo a que lo roben.
En ese momento, aparece el ladrón para robar el collar de cristales. Melody lo vio pero se escapó en su auto. Antes que se fuera, ella había sacado una foto de la patente. Mientras miraba la foto que había sacado, llega la policía del baño.
Melody mira de forma pensativa al guardia. Este le dice: -Me voy. Tengo que hacer cosas.
-Bueno.
Entonces decide seguirlo. El guardia se dirige al lugar donde vive; ingresa al departamento y Melody también, sin que se dé cuenta. Ella se esconde dentro del armario. Por la cerradura de la puerta del armario, ve que él saca a la momia y al collar de diamantes.
Cuando el guardia se dirige al baño, Melody aprovecha y llama a la policía pidiendo refuerzos. Luego, agarra una caja y coloca el collar dentro. En ese momento, aparece el guardia y la policía.
-Él es el ladrón.- dice la detective.
Los policías lo apresaron y ayudaron a devolver lo que se robó al museo.
Isabella