AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Seite 62

IVÁN JIMÉNEZ MAYA El régimen alimentario neoliberal en México y la producción de fresa buenas cosechas, y como contraparte esas empresas solo dejan contaminación tanto en la tierra como en los cuerpos de agua con todos los riesgos que esto implica para la salud, por un lado de los que llevan a cabo las labores de recolección de la fresa y, por otro de los pobladores de la zona. En la actualidad es visible la contaminación en los cuerpos de agua que cruzan el Valle de Tangancícuaro, en gran parte generada por las explotaciones de cultivos de las agroindustrias, principalmente de la fresa. Para ilustrar lo anterior está el testimonio de José, migrante jubilado y ejidatario de una de las tenencias del Valle de Tangancícuaro: …no estaba tan contaminada, esa agua de canal, ahorita está contaminada, está súper contaminada, ya no se puede tomar agua, ya no se puede tomar agua de un canal, está muy sucia ya, viene contaminada del río... porque anteriormente, no había tanta contaminación… Pues ahorita carga muchas de esos herbicidas de las fresas, botellas de cloro, botes, bolsas de plástico… ya todo eso está muy contaminado… hasta los pescados, los animales del agua, pescaditos, cangrejos se mueren, porque hay mucho herbicida que los freseros le echan a la planta, todo eso va al canal y todo eso se mueren los animalitos… (José, 2008). Conclusiones En el Valle de Tangancícuaro se pueden observar elementos del régimen alimentario neoliberal con el avance de las grandes explotaciones agrícolas denominadas agroindustrias de la fresa. También por parte de las instituciones gubernamentales involucradas tanto federales como estatales (SAGARPA, SE y SEDRU), en conjunción con las asociaciones de empresarios y productores de fresa (CANACINTRA y CONAFRESA) se reitera, de manera constante, sobre los beneficios si se tecnifica el cultivo de fresa así como la gran derrama económica que esto traerá consigo para la economía local, ya que se generarán muchos empleos para la zona, más de lo que hasta ahora provee, pero solo en labores de pizca, trabajo muy demandante y que solo es temporal. Los que llevan a cabo la labor de pizcar la fresa y otras frutillas, son en su mayoría mujeres -principalmente jóvenes-, pero también entran a laborar al parejo algunos hombres que, por distintos motivos, no han podido emigrar o han sido deportados de Estados Unidos, amas de casa y abuelas, y, desafortunadamente, niños que son llevados por sus madres a la pizca para poder obtener un ingreso extra a partir de su colaboración en dicha actividad 53