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IVÁN JIMÉNEZ MAYA
El régimen alimentario neoliberal en México y la producción de fresa
buenas cosechas, y como contraparte esas empresas solo dejan contaminación
tanto en la tierra como en los cuerpos de agua con todos los riesgos que esto
implica para la salud, por un lado de los que llevan a cabo las labores de
recolección de la fresa y, por otro de los pobladores de la zona.
En la actualidad es visible la contaminación en los cuerpos de agua que
cruzan el Valle de Tangancícuaro, en gran parte generada por las explotaciones
de cultivos de las agroindustrias, principalmente de la fresa. Para ilustrar lo
anterior está el testimonio de José, migrante jubilado y ejidatario de una de
las tenencias del Valle de Tangancícuaro:
…no estaba tan contaminada, esa agua de canal, ahorita está contaminada,
está súper contaminada, ya no se puede tomar agua, ya no se puede tomar
agua de un canal, está muy sucia ya, viene contaminada del río... porque
anteriormente, no había tanta contaminación… Pues ahorita carga muchas
de esos herbicidas de las fresas, botellas de cloro, botes, bolsas de plástico…
ya todo eso está muy contaminado… hasta los pescados, los animales del
agua, pescaditos, cangrejos se mueren, porque hay mucho herbicida que los
freseros le echan a la planta, todo eso va al canal y todo eso se mueren los
animalitos… (José, 2008).
Conclusiones
En el Valle de Tangancícuaro se pueden observar elementos del régimen
alimentario neoliberal con el avance de las grandes explotaciones agrícolas
denominadas agroindustrias de la fresa. También por parte de las instituciones
gubernamentales involucradas tanto federales como estatales (SAGARPA, SE
y SEDRU), en conjunción con las asociaciones de empresarios y productores
de fresa (CANACINTRA y CONAFRESA) se reitera, de manera constante,
sobre los beneficios si se tecnifica el cultivo de fresa así como la gran derrama
económica que esto traerá consigo para la economía local, ya que se generarán
muchos empleos para la zona, más de lo que hasta ahora provee, pero solo en
labores de pizca, trabajo muy demandante y que solo es temporal.
Los que llevan a cabo la labor de pizcar la fresa y otras frutillas, son
en su mayoría mujeres -principalmente jóvenes-, pero también entran a
laborar al parejo algunos hombres que, por distintos motivos, no han podido
emigrar o han sido deportados de Estados Unidos, amas de casa y abuelas, y,
desafortunadamente, niños que son llevados por sus madres a la pizca para
poder obtener un ingreso extra a partir de su colaboración en dicha actividad
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