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266 MARÍA ISABEL MORA LEDESMA De trashumantes a sedentarios. Una perspectiva de la cultura pastoril No obstante, de su importancia productiva, las cabras en el país ha sido una actividad invisible asociada a la pobreza de los campesinos. Los sistemas productivos que predominan, son los extensivos. Estos emplean tierras muy poco productivas en donde la caprinocultura es la actividad más viable para aprovechar la poca producción de materia vegetal de los medio áridos y semi-áridos. Como consecuencia de esa aptitud competitiva en condiciones precarias, se ha asociado a la ganadería caprina con la pobreza. La persistencia de esta actividad está ligada al manejo que por generaciones se ha transmitido entre los grupos de pastores que se retoma desde su introducción a nuestro país hace más de 500 años y que se caracteriza por las movilidades temporales, sistema que ha permitido la supervivencia productiva, ecológica social y cultural de esta actividad: La trashumancia. 3. La trashumancia como sistema sostenible Hablar de la trashumancia implica explicar cómo un sistema de pastoreo milenario ha mostrado su eficacia hasta nuestros días. Este sistema consiste en el desplazamiento alternativo y periódico de ganado entre dos regiones de clima diferente para aprovechar los ciclos biológicos de los pastos (Revista Especializada. Jornadas de Trashumancia, 2001). Así los factores climáticos son los determinantes para el empleo de esta técnica pastoril. Tres son los elementos que se combinan en la trashumancia: el pastor y su cultura (los conocimientos, las significaciones y las acciones sobre la naturaleza); el territorio (pastizales, aguajes, flora, fauna, rutas, la sierra) y los animales (los productos que de ellos se obtienen, los afectos, las atenciones y cuidados) y los productos que de ellos se obtienen. Por lo que la trashumancia, es generadora de una cultura. Las vías pecuarias como recurso patrimonial, aporta elementos materiales como infraestructura ganadera, donde circula el tránsito ganadero que aporta, además, aspectos jurídicos (herencia y propiedad de la tierra), y aspectos no materiales (conocimientos, nociones, tradiciones, religión, rituales) (Bendini/Tsakoumagkos, 1993, 2003). La trashumancia ha sido estudiada en diferentes contextos de climas áridos donde se presentan estos sistemas. Para el caso de los crianceros trashumantes de Neuquén éste ha sido definido como: Un movimiento recurrente, pendular y funcional. La periodicidad del movimiento está determinada por los ciclos de lluvias y secas y las actividades