AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Page 257

248 SAHARAI MARTÍNEZ ARELLANO l SUSANA EDITH RAPPO MÍGUEZ Las comunidades de la Malinche en Puebla, posibilidades de subsistencia del territorio Durante las primeras décadas del siglo XX el territorio y el paisaje se transformaron a causa de las políticas posrevolucionarias. El reparto agrario implicó la repartición de haciendas y ranchos que habían coexistido en el territorio de la Malinche. En el caso de San Miguel Canoa el primer reparto de tierras se dio en 1915. Ya para 1922 se daba a conocer la dotación definitiva y la creación del ejido de San Miguel Canoa. En 1933 hay una ampliación del ejido y en 1939 se da otra dotación. 4 De tal modo, es posible observar una insistencia de los pobladores de San Miguel Canoa por la tierra (Licona, et al., 2011: 29). Sin embargo, en dichos documentos quedan manifiestas algunas restricciones- obligaciones sobre el uso de la tierra, esto es, quedaban obligados a conservar, restaurar y propagar los bosques y arbolados que contuvieran dichos terrenos y se prohibía cualquier acto que destruyera los bosques o arbolados, quedando cualquier posibilidad de explotación forestal en manos de lo que dictaminase el Departamento Agrario (Licona, et al., 2011: 63). A pesar de tales prohibiciones, los pobladores continuaron haciendo uso del bosque mientras una parte de la población se dedica a las actividades del campo en sus pequeñas parcelas de temporal y a la ganadería de traspatio, además de las actividades de venta de productos maderables como leña y carbón. Actividades que no les proporcionaban un ingreso suficiente para vivir, por lo que debían emplearse en los servicios y actividades de la construcción en la ciudad de Puebla (Licona, et al., 2011: 6). Si bien con el reparto agrario se observó un aumento en la tala, ya que se convirtieron grandes extensiones de bosques en parcelas para el uso agrícola (Werner, 1994: 8 citado en Espejel, 1996: 17), es importante no dejar de considerar que las políticas que el gobierno mexicano implementó para el agro mexicano tuvieron incidencia en esa transformación y manejo de los bienes naturales -en este caso del bosque-, en las comunidades rurales (Programa de manejo del Parque Nacional la Malinche, 2013: 35). Aunado a esto, para Licona, et al. (2011: 63), las medidas que se asentaron en las actas de posesión, dan cuenta de la visión sobre el tema forestal y culturas indígenas que prevaleció durante casi todo el siglo XX. Esto es, atribuir a los habitantes de los bosques su deterioro sin analizar todo el contexto; entender la situación actual en la Malinche implica dar un lugar central a esta conformación territorial y a las políticas nacionales para el campo. Para la conformación del ejido de San Miguel Canoa se afectaron las haciendas: San Cristóbal Huepalcale, Concepción Capulac, San Miguel Espejo y Manzanilla (DOF del 13 de marzo de 1931 p. 186 y DOF del 22 de Agosto de 1939 p. 12). 4