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INDRA MORANDÍN AHUERMA
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ARMANDO CONTRERAS HERNÁNDEZ
El agua y la sustentabilidad, una visión desde la transdisciplina
El buen vivir busca el equilibrio con la naturaleza, el saber trabajar, el
saber comunicarse, el saber comer, saber beber, saber danzar; danza que se
relaciona con algunos hechos como la siembra y la cosecha, que honra con
música y danza a la Pachamama 8 . Retomar el Abya Yala, es un término indígena
Tule-Kuna (Panamá y Occidente de Colombia) que significa “Tierra en plena
madurez”, “Tierra de sangre vital”; y se utiliza por las comunidades indígenas
para nombrar el continente americano.
También hay aportaciones de muchas disciplinas emergentes, como la
Economía Ecológica (Costanza, et al., 1997; Martínez Alier, 1998; Daly &
Farley, 2004); Ecología Profunda (Boff, 1996; Capra, 1996); Ecología Política
(Martínez Alier, 1998; Leff, 2003); Eco-feminismo (Shiva, 2005), Ética de
la liberación (Dussel, 1998), la Epistemología del sur (Sousa Santos, 2011),
la Educación ambiental (Sauvé, 2010) que reconocen el valor de la ecología
como centro del saber y la importancia de la construcción socio-política-
cultural en torno a la vida.
Todo saber humano abona al entendimiento, pero la cultura se construye
en el territorio, en el lugar en que viven las personas con sus criterios y valores
individuales que determinan su explicación del ser feliz (Csikszentmihalyi,
2007), de la espiritualidad (Varela & Hayward, 1997) y sus prioridades. En
el territorio las individualidades se encuentran y se construyen mediante el
diálogo. En ese espacio deben discutirse las diferencias entre bienes privados,
públicos y comunes, así como las verdaderas necesidades humanas (Max-Neff,
1993), qué es calidad de vida (Sen, 1996), cómo manejar conflictos, tomar
decisiones consensuadas y acciones concretas a favor de la vida.
Los pueblos debemos aprovechar la crisis del agua para asumir
responsabilidad y autoridad sobre el devenir histórico. Porque hay un problema
de poder que se entrega a unos cuantos para después lamentarnos de los
resultados. Para Latinoamérica significa también la oportunidad de superar
el colonialismo, el capitalismo y la modernidad mediante el reconocimiento
de nosotros mismos, el rescate de la cultura olvidada, reprimida, pero no
destruida; más bien fortalecida por el sincretismo. La cultura Latinoamericana
está floreciendo con nuevos entendimientos.
La participación activa de la sociedad, informada y rigurosa, permitirá la
construcción de una nueva cultura del agua, una cultura de la vida para una
comunidad que sea reflejo de la evolución; estadio más alto que una revolución
o un conflicto armado.
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La madre tierra, deidad Incaica, de los pueblos indígenas de los Andes.
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