AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Page 158
KATHIA NÚÑEZ PATIÑO
l
CECILIA ALBA VILLALOBOS
l
CLAUDIA MOLINARI MEDINA
Bases teóricas para el estudio de la niñez y los centros de atención a la infancia indígenA
Por lo tanto, se genera el concepto del adultocentrismo, retomado de la
perspectiva del patriarcado, el cual remite a:
Un sistema de relaciones que tienden a naturalizar el ser niño/a o adulto,
como si ciertas actitudes, actividades y modos de relacionarse con el mundo,
fuesen solo de adultos o de niños. En un régimen adultocéntrico, la infancia
sería pues el espacio de la ajenidad, de la otredad, de la exclusión en distintas
esferas de la vida social (Moscoso, S/F: 4).
Sin embargo, este vínculo entre la teoría feminista y los estudios sobre la
infancia hay que tratarlo con cuidado y no realizar paralelismos simplistas, ya
que esta nueva mirada hacia los niños, también puede traer nuevas aportaciones a
sus teorías, porque como bien apunta María Fernanda Moscoso, sus discusiones
aún mantienen visiones adultocéntricas, por lo que:
Mantener a los niños fuera de la vista en la investigación puede perpetuar a
mantener invisibles una serie de problemas de las mujeres. La insistencia en
la maternidad como un problema de elección sigue relegando a los niños al
espacio privado, doméstico, que aún se concibe como responsabilidad de las
mujeres. El feminismo, para sus propios fines, necesita mirar críticamente su
concepción de los niños y de la infancia (Moscoso, S/F).
Estos estudios disciplinarios son relevantes al destacar la agencia de los
niños y las niñas; sin embargo, nos parece que son, los estudios interdisciplinarios
(De León, 2010, Frisancho, et. al., 2011) donde se proponen ideas y formas
novedosas para desarrollar la investigación con la niñez. Destacan los estudios
articulados con la sociología, la antropología social y cultural, la lingüística, la
educación y la psicología cultural, que han dirigido su atención a diversos ejes
de análisis: el papel crítico que juega la lengua en la creación de identidades en
las culturas de la niñez, los niños como agentes socializadores, el reconocimiento
de sus espacios de creatividad y producción cultural y la diversidad de infancias
(De León, 2010).
Entre estos estudios se destaca el trabajo teórico de Barbara Rogoff que,
desde la psicología cultural, se centra en cómo la socialización de los niños
se da con su participación en las actividades cotidianas con la guía de los
adultos, de tal forma que propone el concepto de participación guiada. Este
concepto se define como “un proceso en el que los papeles que desempeñan
el niño y su cuidador están entrelazados, de tal manera que las interacciones
rutinarias entre ellos y la forma en que habitualmente se organiza la actividad
proporcionan al niño oportunidades de aprendizaje tanto implícitas como
149