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NIMCY ARELLANES CANCINO • ANSELMO ARELLANES MEIXUEIRO Una aproximación a las políticas públicas en los mercados tradicionales
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3. Los mercados y el patrimonio inmaterial
Dentro de las políticas públicas de los estados de Michoacán y Oaxaca, las manifestaciones culturales no son contempladas plenamente como una parte medular en el tipo de mercancías a ofertar. Los que marcan los tiempos de fiestas son los marchantes y los propios vendedores de los locales establecidos, quienes de acuerdo a la temporada festiva ofertan más chilacayota o támala en día de muertos; caña, piloncillo, tejocotes y Jamaica para el ponche en navidad; pescado para la Semana Santa.
En el caso de Morelia, en el 2014 el ayuntamiento programó una serie de actividades ligadas a la celebración del día de muertos, con actividades culturales en los mercados Valentín Gómez Farías y Miguel Hidalgo, en conjunción con las actividades de la Tercera Feria de la Catrina, celebradas en la tenencia de Capula( H. Ayuntamiento de Morelia, 2014). En el caso de Oaxaca, por esas mismas fechas el municipio no organiza actividades culturales dentro de los mercados, sino en los panteones, particularmente el 1 y 2 de noviembre.
Conclusiones
Los mercados están decayendo porque las nuevas políticas públicas favorecen a los centros comerciales y supermercados. Las plazas, los días de plaza, no se contemplan en ninguna reglamentación; solo se hace hincapié en los impuestos a pagar por parte de los comerciantes fijos, semifijos o ambulantes.
En la década de los setenta del siglo XX la alternativa para cambiar el modelo de abastecimiento en las ciudades generó las Centrales o Mercados de Abasto, los cuales desplazaron a numerosos comerciantes de los mercados que durante el siglo XIX se habían construido como otra medida gubernamental para regular y principalmente cobrar impuestos por el comercio en plazas públicas. El traslado a los mercados de abasto no solo fue de puestos establecidos, sino también de comerciantes de zonas rurales, donde por la configuración y dinámica de estos lugares se disolvieron y disuelven entre los numerosos comerciantes en camiones y trailers que llegan diariamente. En el caso del estado de Oaxaca existe una zona exclusiva para ellos, llamada zona de tianguis, en ésta se puede aún ver la diversidad de productos regionales en pequeñas cantidades que traen vendedores propios a ofertar. Esta parte es la que ofertan al turismo como el mercado tradicional, a la que ninguna política pública del ayuntamiento ha reparado, a pesar de ser un medio de subsistencia y de convivencia entre los vendedores y compradores que llegan cada sábado a mercar.