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102 NIMCY ARELLANES CANCINO l ANSELMO ARELLANES MEIXUEIRO Una aproximación a las políticas públicas en los mercados tradicionales demanda de la población que se localizará en la zona de futuro crecimiento y consolidación urbana, mediante la disposición de suelo para equipamiento urbano en la colonia y promoción de inversión por parte de los comerciantes del municipio” (Plan Municipal, 2009). Con ello anunció el desplazamiento del mercado de abasto como la plaza principal de distribución y un nuevo modelo de mercado. Sin embargo, no se hace referencia a la mejoría de los comerciantes eventuales, mejor conocidos como marchantes, marchantas, o propios, quienes a pesar de su reubicación en 1978 por la inauguración del Mercado de Abasto continúan asistiendo a la vendimia de sus productos recolectados y/o cosechados por ellos mismos. 2. Los mercados y el Patrimonio material La ciudad de Oaxaca y la de Morelia son consideradas por la UNESCO ciudades Patrimonio de la Humanidad, por lo que la reglamentación para el establecimiento de mercados en las zonas de monumentos está regulada dentro de sus propias normatividades, en las que ambas coinciden en que el establecimiento de mercados provisionales, ferias, expos y tianguis no implica instalaciones adosadas a edificios de valor patrimonial o consideradas monumentos arquitectónicos, históricos o artísticos, así como el uso de los jardines con dichos fines. Es por ello que generalmente, en las épocas de fiestas, como la Navidad, Semana Santa, Día de Muertos (más en la ciudad de Oaxaca que en Morelia), o vacaciones de verano, se levantan estantes en las plazas de los parques o jardines de dichas ciudades – El atrio de la iglesia de San Francisco, en Morelia, o en el Andador Turístico o la Plaza del Pañuelito, en Oaxaca- donde generalmente venden artesanías, hacen eventos con bailables regionales o exponen piezas artísticas. De manera general en estos mercados eventuales no se concibe al propio, marchante, a la güare o al paisano que vende sus productos criollos, orgánicos, dentro de los puestos establecidos; como desde hace varias décadas, siguen siendo ambulantes, temporales, con ventas de productos de acuerdo a las cosechas o recolección de la temporada, sin ser tomados en cuenta dentro de las políticas públicas que apuntan a la agroindustria y a los modelos de importación agrícola.