ARMANDO CONTRERAS HERNÁNDEZ • MATILDE ALTAMIRANO SEN Suficiencia alimentaria y calidad nutricional de la dieta de los cafetaleros
113 mediana, el máximo y mínimo; además de porcentajes y sumatorias. Aunado a este análisis se integraron resultados de las bases de datos de encuestas antes mencionadas para comparar los resultados obtenidos en el ámbito regional, estatal y nacional.
El análisis de datos de ambos instrumentos permitió conocer al hogar cafetalero, sus miembros, su unidad productiva y su alimentación. Con la encuesta se describió el hogar, la vivienda, su gasto corriente total, la unidad productiva y la alimentación y salud de sus miembros. Con el patrón alimentario se sistematizó el consumo de alimentos del hogar en una semana y se conoció el autoconsumo del mismo, describiendo las especies de árboles, hierbas, hongos, insectos, animales domésticos, de caza y pesca que se encontraban en la unidad productiva cafetalera y eran utilizados para la alimentación.
Además, con el análisis de datos del patrón alimentario se obtuvo la suficiencia alimentaria, la calidad nutricional respecto la variabilidad de productos consumidos, la calidad nutricional respecto al consumo de macronutrientes y micronutrientes, así como también la medición del autoconsumo. Para llenar el patrón alimentario se llevaba una báscula de cocina para medir los gramos a los que se referían las cantidades reportadas. Posteriormente, se dividía entre el número de días que utilizaban el producto y se obtenían los gramos de cada alimento por hogar, por día, en la semana anterior a la encuesta.
La suficiencia alimentaria fue calculada como la proporción del consumo real sobre el consumo requerido de calorías y se dividió en cuatro niveles según el porcentaje cubierto de este requerimiento: nivel crítico( ˂70 %), deficiente( 70 y 89 %), aceptable( 90 y 109 %), y suficiente( ˃109 %)( FAO-PESA, 2009).
Para conocer el consumo real de calorías, es decir, las calorías consumidas que proporciona la parte comestible de los alimentos, se utilizó el libro de Ledesma y colaboradores( 2010) que contiene la porción comestible de los alimentos, y se les multiplicó la cantidad consumida de cada alimento por hogar.
El consumo requerido de calorías por hogar varió con referente a la edad de cada integrante y el grado de actividad física( GAF). El GAF se basó en ocho cuadros de la FAO publicadas en Bourges y colaboradores( 2008), en los cuales se definen, para mujer y hombre por separado, los requerimientos de energía en los siguientes bloques de edad: niños( as) de 0 a 17 años, mujeres / hombres de 18 a 29.9 años de edad, de 30 a 59.9 años de edad y mayores de 60 años. El grado de actividad física para los integrantes de 1 a 18 años fue moderado para utilizar un promedio en la actividad de los niños( as), púberes y adultos jóvenes del campo que pueden o no estar participando en