en las que se está trabajando con las empresas. A un profesional técnico hay que indicarle los procesos de trabajo. A un alumno hay que enseñarle no solo a trabajar sino darle los conocimientos para ser un técnico con explicaciones y un entrenamiento. Es un cambio de mentalidad grande que se ha de dar en las empresas y aún estamos en camino.
La Formación Dual es compartida entre el centro educativo de formación y la empresa. Más de una cuarta parte del tiempo está el alumno en la empresa en la fase de aprendizaje, a parte de las prácticas finales. En este tiempo se compaginan las actividades de la empresa con días que se asiste a esta y los días que se va al centro educativo para completar la formación. En el centro educativo se completa la formación que en las empresas no ven. Suelen ser conceptos teóricos y parte del temario que las empresas por su naturaleza de trabajo no contemplan. Esto supone ahora mismo otro de los grandes retos de este tipo de formación. Compaginar centro educativo y empresa. En este sentido, desde los centros educativos tenemos que hacer un gran esfuerzo de cambio y adaptabilidad. So- mos nosotros los que nos tenemos que adaptar a la empresa, a su ritmo de trabajo ya las actividades que realizan. A veces, sin una gran planificación previa porque las empresas dependen de los trabajos que les van llegando. Compaginar estas dos realidades es difícil para los profesores y para los alumnos. Contando además que la carga teórica se está dejando sólo a los centros educativos. Los profesores, acostumbrados a ser los únicos directores de la formación de sus alumnos, deben cambiar de ser profesores al uso tradicional a ser profesores con gran capacidad de adaptabilidad admitiendo e integrando otras formas de aprendizaje fuera del centro formativo. E incluso más aún, a veces los roles se cambian y es el alumno el que enseña al profesor todo lo que ha hecho fuera del centro en“ su“ empresa, los procesos y tecnologías que está usando en la calle. Los alumnos son los que en definitiva son los actores principales de la enseñanza, no como meros receptores de información sino como agentes reales de su propia formación en unas enseñanzas que priman más el saber hacer que el saber. Pero compaginar dos mundos distintos como son el empresarial y el académico viene siendo un problema para el alumnado. Son maneras de trabajar y dos realidades sociales a veces bastante diferentes. Contando además de que en el centro educativo hay profesores con la misión de enseñar, a quien se puede preguntar y que evalúan sobre prácticas que no tienen repercusión real y por tanto con menor responsabilidad. Y la empresa donde lo que se hace tiene consecuencias reales y donde se adquiere una gran responsabilidad, primando a veces más los objetivos empresariales finales que los académicos o de aprendizaje. Tampoco suele ayudar cuando la FP Dual, como en la mayoría de los casos, es mixta, donde en una misma clase existen alumnos que están en FP Dual y otros que no lo es-
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