Agustin Laje y Nicolas Marquez - El Libro Negro de La Nueva Izquierda Agustin Laje y Nicolas Marquez - El Libro Negro de | Page 124
aparato, y está comprometido en actividades que por lo general no
coinciden con sus propias facultades y deseos”. Y concluye: “El conflicto
entre la sexualidad y la civilización se despliega con este desarrollo de
la dominación”[375].
Marcuse (1955)
Luego, insiste Marcuse en que el orden dominante “sólo acepta” relaciones
procreativas heterosexuales de tinte monogámicas fundadas en la conservación de la
especie, y es por eso que esa arbitraria “cultura explotadora” considera como
“perversa” cualquier forma de sexualidad alternativa, por lo que este autor celebra
enfáticamente todas las perversiones, dado que él las considera como una expresión
“de liberación” ante el sistema: “Las perversiones expresan así la rebelión contra la
subyugación de la sexualidad al orden de la procreación y contra las instituciones que
garantizan este orden”[376]. Una vez más —y ahora bajo el sello de Marcuse— nos
topamos con esta identificación entre la revolución marxista y los desvíos sexuales: los
pervertidos serían los nuevos proletarios potenciales ante el injusto orden vigente.
Tan insistente y notoria fue la tendencia de los personeros de la Escuela de
Frankfurt en amalgamar marxismo con heterodoxias sexuales, que su principal traductor
e intérprete al español de las obras de sus exponentes, el literato argentino Héctor
Murena[377], advirtiendo esta enrarecida simbiosis en ciernes, anotó en la legendaria
revista Sur en 1959 lo siguiente: “Siempre me llamó la atención la semejanza de las
reacciones del homosexual ante el heterosexual y del comunista frente al no comunista.
Ambos ponen de manifiesto, como forzados huéspedes en campamento enemigo, una
cordialidad fría y lejana tras la cual es fácil percibir una mezcla de desdén y
resentimiento (…). ¿Por qué tal contradicción? Resentimiento a causa de que ambos
participan de ideologías ‘igualitarias’ (…) Pero además del resentimiento, el desdén.
Ello debido a que el homosexual y el comunista se consideran, no sin razón, como la
avanzada de nuestro tiempo”[378].
¿Habrá sido Murena el primer argentino en reaccionar contra esta forma de neo-
marxismo?: su escrito pareciera haberse adelantado medio siglo a su tiempo.
El patriarca
Si bien fueron varios los exponentes de la Escuela de Frankfurt y pensadores
afines que en la primera mitad del Siglo XX encendieron la antorcha de esta suerte de
porno-comunismo que venimos estudiando, la realidad es que la posta ideológica sería