Agenda Cultural UdeA - Año 2013 MARZO | Page 28

ISBN 0124-0854
N º 196 Marzo de 2013
Los consumidores estadounidenses no le prestaron mayor atención a la enfermedad de las vacas locas hasta que Oprah Winfrey terció en el asunto. En 1996, Oprah entrevistó en su programa de televisión a un exganadero que se había vuelto vegetariano. Cuando este acabó de hablar sobre la EEB y de explicar la práctica de reciclaje de proteínas y harina de hueso de cadáveres vacunos para alimentar las vacas, Oprah exclamó:“ Esto me lleva, de una, a no volver a comer hamburguesas”. Al día siguiente, las ventas de carne cayeron a su nivel más bajo de todos los tiempos, y los ganaderos respondieron demandando a Oprah, demanda que fue retirada más adelante. Los ganaderos también difundieron calcomanías para automóviles que proclamaban:“ La única vaca loca de los Estados Unidos es Oprah”. La caída en las ventas de carne de res no fue de larga duración, e incluso después de descubrirse el primer caso de EEB en los Estados Unidos, en el 2003, solo brevemente los consumidores estadounidenses perdieron su apetito por la carne.
Varios de los principales interesados en la controversia de la EEB deben quedar en evidencia con esta introducción. Los ganaderos, obviamente, tienen mucho que perder si los consumidores se vuelven cautelosos frente a la oferta de carne de res; de ahí su indignación con Oprah. Del mismo modo, la representación de la industria— la que recicla los cadáveres de
Campaña humorística, imagen tomada de http:// www. tuentifotos. com / humor / animales / coma-mas-pollo /
animales para convertirlos en harina de hueso y suplementos proteínicos para el ganado— no quiere ser víctima de la indignación de los consumidores ni de las regulaciones
gubernamentales. A los cerdos y pollos todavía se los puede alimentar con estos suplementos, a pesar de que muchos han argumentado que no se puede descartar la hipótesis de que una enfermedad semejante a la EEB pudiera darse en estos animales.
Lo que se juegan los políticos y organismos reguladores del asunto de la EEB es complejo. Estos grupos tienen que velar por la seguridad de los consumidores, pero también es necesario considerar las consecuencias económicas de la imposición de nuevas regulaciones. Por ejemplo, tras el descubrimiento de la enfermedad de las vacas locas en los Estados Unidos, muchos países prohibieron la importación de carne de res estadounidense. Tales decisiones tienen