ISBN 0124-0854
N º 196 Marzo de 2013 repercusiones de gran alcance. La disminución de las exportaciones de carne afecta a los ganaderos, a la industria empacadora de carne y a los fabricantes y minoristas de alimentos procesados que contienen carne de res, a las empresas navieras y a otras que prestan servicios a los productores y procesadores de carne. Al gobierno lo presionan para que minimice estos impactos económicos y convenza a otros de que el abastecimiento de carne de los Estados Unidos es seguro, para que las exportaciones puedan continuar. Por supuesto, minimizar los impactos económicos y garantizar la seguridad de los consumidores son cosas que pueden oponerse mutuamente.
La respuesta del Departamento de Agricultura( USDA) de los Estados Unidos refleja la influencia de estas fuerzas en pugna. Por una parte, el USDA ha aumentado el número de reses sometidas a pruebas de EEB cada año. Por otra, cuando Creekstone Farms, con sede en Kansas, quiso hacer sus propias pruebas de EEB en la totalidad del ganado sacrificado, a fin de no perder sus exportaciones al Japón, país que exigía tales pruebas, el USDA le negó el permiso. Hizo alusión a que le preocupaba que Creekstone sentara un precedente que podría obligar a todos los empacadores de carne a examinar su ganado, algo que el USDA consideraba costoso e innecesario.
Es evidente que nadie se va a manifestar a favor de la EEB, mas para algunos actores la preocupación por la EEB ofrece ganancias. Por ejemplo, los agricultores orgánicos, que tienen prohibido el uso de alimentación de origen animal, pueden vender más carne a consumidores preocupados por la seguridad en el suministro de carne convencional. Los fabricantes de juegos de exámenes de EEB para vacas venden una cantidad mayor de sus productos. Los ecologistas que promueven la agricultura y estilos de vida sostenibles también ven en la preocupación por la EEB una oportunidad de destacar las desventajas adicionales del consumo de dietas ricas en carne, con la esperanza de que la controversia sobre la EEB logre que la gente sea más receptiva a sus argumentos.
Está claro que en la controversia sobre la enfermedad de las vacas locas hay un conjunto variado de partes interesadas. En general, una amplia gama de individuos poseen intereses en cualquier asunto relacionado con la ciencia. […]
* Fragmento extractado, con autorización, de Seethaler, Sherry, Mentiras descaradas y la ciencia. Cómo no tragar entero todo lo que dicen los medios sobre el calentamiento global, la salud y demás controversias científicas de actualidad, Eva Zimerman y Javier Escobar traductores, Medellín, Editorial Universidad de
Antioquia, 2013, pp. 27-31