ISBN 0124-0854
N º 174 Marzo 2011 de múltiples maneras de participar y estar atentos a percibir las infinitas posibilidades del espíritu. El arte es fruto de la autonomía personal y social; surge de la búsqueda interior, del asombro y la devoción por el mundo, que es imperativo comunicar para darle valor a la propia vida. Educación, estética y comunicación se encuentran en la necesidad de elevar y proteger la dignidad humana. De ahí, que mantener en los jóvenes el amor por la vida es confiar en que en la confluencia de deseo, curiosidad, ingenio, trabajo y escucha se edifican las vocaciones.
Fundada en 1871, la Facultad de Medicina se caracteriza por ser una de las unidades académicas con mayor tradición en la Universidad; de sus claustros han egresado científicos, dirigentes políticos y cívicos, escritores y artistas. En ella conviven y se
expresan diversas culturas, etnias y visiones de mundo. Su ubicación geográfica la acerca más a las facultades e instituciones del área de la salud y al barrio Prado— zona de patrimonio arquitectónico, recreativo y cultural—, que a la ciudadela universitaria. Esta condición insular la obliga a una cierta autonomía en aspectos prácticos de la cotidianidad; entre ellos, la vida cultural.
En los currículos de los dos programas— medicina e instrumentación quirúrgica— vigentes desde 2002, la formación estética, social y humanística no es marginal. Además, a partir del primer semestre, los estudiantes están en constante relación con la comunidad; sin embargo, aún persisten concepciones educativas en las que predominan formas verticales de comunicación y prácticas magistrales y