Agenda Cultural UdeA - Año 2011 MARZO | Page 14

ISBN 0124-0854
N º 174 Marzo 2011 de

La experiencia cultural en la

Facultad de Medicina

Paloma Pérez Sastre
La universidad debería insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Jorge Luis Borges

En

2006, antes de conformar el Comité Cultural de la Facultad de Medicina, a ninguno de sus miembros se nos ocurrió consultar si las normas universitarias lo justificaban. Nació, pues, por puro gusto y afinidad entre sus gestores. No hace falta, por tanto, enumerar aquí las bondades del arte y la cultura y argumentar la relación entre medicina, literatura y arte, o hacer la lista de los escritores, artistas y humanistas que han sido médicos; tampoco hay que decir— lo estoy diciendo— que para hacer sus obras Leonardo diseccionaba cuerpos. Damos por sentado que la cultura es un bien y un derecho de las personas y las naciones, y que su necesidad es universal e independiente de la vocación profesional.
Partimos del principio de que la misión de todos cuantos trabajamos en la Universidad es educar; para ello, se instruye y se investiga, pero también se administra, se limpia, se publican periódicos y revistas, se plantan árboles y flores, se prestan libros, se escriben cartas, se vigila, se venden cafés y helados, se lava, se conducen buses, se sacan fotocopias; duermen los perros en las porterías, juegan los gatos en los parqueaderos, reptan las serpientes en el serpentario, se ventea Candelaria en la puerta del Museo y se impulsa el
agua de la fuente en medio de la plazoleta para mojarnos, convertida en minúsculas partículas de arco iris.
Somos un equipo inmenso cuya misión es mantener y cuidar las condiciones para que los jóvenes puedan apropiarse de los mejores saberes. Nuestro trabajo va más allá de prepararlos para ganarse el sustento en medio de una competencia vertiginosa y feroz, porque la formación también comprende la productividad, la convivencia y la proyección. Para la Unesco, los derechos culturales, en un sentido general, abarcan el derecho a la educación y el derecho a la información; en un sentido amplio, comprenden la suma de las actividades humanas, la totalidad de valores, conocimientos y prácticas; y, en un sentido particular, incluyen las actividades creativas, artísticas o científicas. Con lo cual, la labor del Comité Cultural se inserta en lo particular, pues lo suyo son las actividades que ponen en acto los saberes humanos, al servicio del cumplimiento del derecho a la educación y la información. Por eso, más que eventos, creamos atmósferas propicias al símbolo y al silencio para que florezcan los sentimientos y los pensamientos.
Beneficiar la producción, la formación y el disfrute estético, significa crear