Agenda Cultural UdeA - Año 2011 MARZO | Page 13

ISBN 0124-0854
N º 174 Marzo 2011 de
El dictamen de los críticos señalaba a algunos escritores de pensamiento tan torturado, de invenciones tan complicadas y de psicología tan aguda y monstruosa, que sus libros volvían más desgraciados a los lectores, les ennegrecían en extremo sus opiniones y les hacían, por último, renunciar a descubrir en la literatura la fuente milagrosa a donde purificar el espíritu de sus cuidados. alegremente las cubas. Las señoras ya no hablaban de carestía, sino de sus alacenas bien repletas de holandas y brocados, de sus tarros de confituras y conservas, de sus arquillas que guardaban lucientes cintillos y pedrerías deslumbradoras.
Pero un día ocurrió una catástrofe. Bruscamente descendió la moneda muchos puntos en las cotizaciones. Pasaron semanas y el descenso continuó: no se trataba, pues, de un golpe de Bolsa.
Ciertamente, las artes no pueden ser el único sostén del bienestar de un pueblo.
Julio Torri( México, 1889-1970). Abogado. Hizo parte, con Alfonso Reyes, del Ateneo de la Juventud. Publicó diversos artículos en El Mundo Ilustrado y en Revista de Revistas, y los libros Ensayos y poemas, De fusilamientos, La literatura española y Tres libros.
¿ Qué había sucedido? Todos se lo preguntaban en vano. Las señoras atribuían el desastre a la mala educación de las clases inferiores y al escote excesivo que impuso la moda aquel invierno.
La causa sin duda había de ser literaria. Sin embargo, los cenáculos, ateneos y todo el complicado mecanismo literario-burocrático seguía funcionando a maravilla. Nadie había salido de su línea.
Ordenóse una minuciosa investigación; los mejores críticos fueron encargados de llevarla a buen fin. En realidad, nunca se llegó a saber la razón de aquella catástrofe financiera.