Agenda Cultural UdeA - Año 2011 JUNIO | Page 25

ISBN 0124-0854
N º 177 Junio de 2011 apareció en escena una mujer que participó como cómplice de Jorge Hernando. Resulta que con un millón quinientos mil pesos, plata que le robaron al finado, la muchacha compró ropa, se tiñó el pelo y se fue a beber a una discoteca. Ya cuando las botellas de aguardiente habían nublado su mente, habló, ¡ contó todo! Como consecuencia de esa zafada de boca, Jorge Hernando fue capturado el 25 de febrero de 2009, en Andes, Antioquia, mientras cocinaba tajadas en su casa. Jorge Hernando o mejor Shirley Yuyeimi— porque así fue bautizada por unanimidad en el patio— ahora tiene diecinueve años y, si le va bien y logra olvidarse de esa película de terror de la que fue protagonista, sale de veintinueve. Su cama son siete baldosas de largo, por dos de ancho, en el baño de“ La USA”.“ De ahí no puedo pasarme pa ‟ allá ni pa ‟ cá. La encerrada es a las 8:00 p. m. Entonces comienza uno a secar el baño y todo el mundo es entrando a orinar o a dormir porque, o sea, hay gente que se acuesta pegada al sanitario”.
Quien quiera dormir en celda— comenta Kemberly mientras acaricia sus adorados crespos con el dedo—, debe pagar veinticinco mil pesos semanales. Si desea comprarla, el valor asciende a un millón de pesos, a veces dos. Es una transacción que llevan a cabo, por fuera de prisión, las familias de quienes suscriben soterradamente el acuerdo.
Bellavista es la cárcel más hacinada del país.“ La Modelo es estrato dieciocho al lado de
esto”, reconoce un funcionario del Inpec. El último registro daba cuenta de 6.089 internos, cuando su capacidad es para 2.213. Casi nadie lo sabe, pero la superpoblación es comparable incluso con la famosa y demolida prisión de Carandirú, en Sao Pablo, Brasil, que llegó a albergar a 7.000 presos. Solo en el patio cuarto hay 1.400 reclusos, según las cuentas de la Personería. En la mitad, se extiende una cancha de baloncesto y una fuente de agua circular. El piso está forrado de colchones, ropa, toallas y zapatos, a la espera de secarse. Una imagen que se mezcla con el olor a marihuana y el sudor que expelen los dueños de las prendas.
Las horas se pasan entre el“ bareto”, el tinto, el cigarrillito, el fútbol, las lecturas de los salmos y las sesudas partidas de parqués, que, como si fuera un chiste, siempre terminan con alguien en la cárcel y frustrado.
El desayuno comienza a las 5:00 de la mañana, el almuerzo a las 9:00 y la cena a la 1 ó 2 de la tarde. Una práctica que se sale de todo balance alimenticio, denuncia Iván Darío Gutiérrez, director de la Corporación Pro Internos y Sus familias de Colombia( Corpifanco).
El viento que se pasea por el laberíntico camino que circunda el rancho, a la hora del almuerzo— denso y fermentado— hoy viene cargado de un intenso tufo a pollo sudado con arroz.“ Es un olor a cárcel que va impregnándose en la ropa”, diría Alonso