ISBN 0124-0854
N º 183 Diciembre de 2011
Lirios
Jonathan Carvajal, Caída libre, rapidógrafo de color y lápiz de color. de abril
Luis Carlos Bonilla Sandoval
Veintinueve de abril de 2010, 16:00 horas
Apoyada en la balaustrada que bordea el malecón, como si hiciera parte del paisaje, una mujer escudriña el horizonte, al tiempo que trata de mantener sobre su cabeza un sombrero blanco de buntal que el viento quiere arrebatarle.
Su nombre es Margaux, o la Madame como también se le conoce en el puerto de Santa María del Olvido, lugar al que llegó un día cualquiera sin más pertenencias que una vieja sombrilla de raso y encaje, un baúl desvencijado y un atado de cartas pintadas de recuerdos.
Su presencia en el muelle, a diferencia de las visitas que con cierta regularidad realiza a este lugar, tiene hoy un significado muy especial:
está cumpliendo ochenta y ocho años de edad, y espera terminar de escribir el epílogo de una historia que se inició en el 46, al otro lado del Atlántico, durante la posguerra.
Haciendo un gran esfuerzo, por encima de sus posibilidades físicas debido a una enfermedad neurodegenerativa que la agobia, la Madame trata de seguir el movimiento de las barcas que se aproximan al fondeadero, pues una de ellas le traerá la última carta perdida que escribió hace sesenta y cuatro años a un hombre que la olvidó mucho antes de que ella descubriera que el otoño se estaba bebiendo el brillo de sus ojos verdes.
Otro atardecer, un nuevo mes, un barco qué esperar, una sirena distante, la Madame no tiene por qué desalentarse: esto hace parte de su vida desde que dejó las costas de Le Havre,