Agenda Cultural UdeA - Año 2010 DICIEMBRE | Page 34

ISBN 0124-0854
N º 172 Diciembre de 2010
Francisco Toledo en: Monsiváis, Carlos, Nuevo Catecismo para indios remisos, México, Ediciones Era, 1996
las regiones beneficiadas. Y ahora pinto al por mayor imágenes que me compran las señoras extranjeras de visita en estos lares, y embotello el agua de los manantiales garantizando sus funciones recuperadoras, y he contratado bordadoras para las peregrinaciones de los gremios. No seré un santo, pero mis empresas divulgan el acontecer de los privilegiados por el trato íntimo con Dios, y hoy por hoy mi fortuna personal en algo me compensa del hecho terrible tan propio de los de mi raza: nunca conoceré el cielo de primera mano, nunca— por cuestión de epidermis— se me verá sentado a la Diestra de Aquel que, en esta época, nos ama a todos sin exclusión, pero jerarquiza su afecto.
El Chivo Expiatorio hubiera querido ser cualquier otra cosa ¿ Por qué yo?, preguntó con angustia el Chivo Expiatorio. ¿ Quién me eligió entre todos los seres vivos y me rodeó de multitudes que suspiran con alivio y
gozo al ver junto a mi cuerpo un arma que refulge? ¡ Oh siete dolores! ¿ Por qué ese cerco de matarifes sonrientes y salmos penitenciales? ¡ Oh cuchillos graves! ¿ No es monstruoso imponerle a una especie la continua remisión de las demás? No lo acepto y no me reconfortan las similitudes con el más prestigioso de los ejemplos humanos. En una religión civilizada no existiría tal reducción al absurdo o por lo menos se sortearía el pago de los errores y crímenes y se evitaría el monopolio de la culpa. ¡ Oh almas traidoras! ¡ Oh juicios fatales!
No hubo respuesta. El sacrificable por antonomasia prosiguió su defensa:
— ¿ Esta suerte es producto de mi ignorancia? Si así lo fue, ya no es cierto. He ido a seis universidades, hice nueve doctorados, domino las artes y las ciencias, es ilimitada mi sed de conocimientos. Mas cuando me pienso redimido por la sabiduría, se me