Agenda Cultural UdeA - Año 2010 ABRIL | Page 25

ISBN 0124-0854
N º 164 Abril de 2010

Miguel

Hernández: para la libertad

Raúl Alberto Botero Torres
Para la libertad, sangro, lucho pervivo … Soy como el árbol talado que retoña, aún tengo la vida.
Miguel Hernández
Manuscrito de“ Sonreír con la alegre tristeza del olivo”, Archivo de la Fundación Cultural Miguel Hernández
Uno
La relación entre literatura y política es, ha sido siempre, una relación compleja y conflictiva. Ello es así por muchas razones. En este caso quisiera citar sólo dos. La primera de ellas tiene que ver con el carácter de generadoras de sentido que ambas ostentan de manera bastante explícita. La segunda, con la condición de contexto para la generación de relaciones de poder que las dos pueden exhibir. Quisiera explicitar un poco estas convicciones.
Literatura y política pueden ser inscritas en el vasto campo de los imaginarios que recorren en todas las direcciones posibles la urdimbre de las
sociedades humanas. Ellas atraviesan esos contextos sociales en la medida en que sirven, de muchas y variadas formas, de soporte lógico a esas sociedades. Tal vez la literatura responda de una manera más explícita a los cánones de la ficción, quizá la política pueda aparecer como más directamente tributaria de lo empírico. Pero es solo apariencia. En última instancia, literatura y política se constituyen, contradictoria y complejamente, como lecturas de lo real desde la perspectiva ambigua de lo imaginario. En definitiva, se hacen semejantes desde su condición de prácticas generadoras de significación. En último término, se hacen diferentes