Agenda Cultural UdeA - Año 2009 NOVIEMBRE | 页面 18

ISBN 0124-0854
N º 160 Noviembre 2009
recesión económica debido a la mala administración de las finanzas públicas y a que se padecía una época de hambre a raíz del crudo invierno y de la especulación sobre la harina, la nobleza jamás disminuyó sus gastos ni aminoró sus privilegios.
En Versalles todo príncipe o princesa tenía su capilla particular. No era bien visto que los capellanes que les decían misa cada mañana fueran prestados. La servidumbre del duque de Orleans, primo del rey, constaba de 274 cargos; la de las tías del rey, de 210; 68 la de madame Elisabeth, hermana del rey; 239 la de la condesa de Artois, cuñada del rey; la reina María Antonieta tenía 496 sirvientes. A su vez, Luis XVI contaba con 198 personas para su servicio personal: Tenía funcionarios para traer el mazo y las bolas del juego de mallo, para tenerle la capa y el bastón, para peinarlo y enjugarle después del baño, para cuidar los galgos de su recámara, para plegarle, ponerle y anudarle la corbata, para llevarle y traerle su silla horadada. Además tenía una docena de castillos, siendo los más famosos el de Versalles, el Marly, los dos Trianon, la Muda, el Meudon, el Chisy, el San Huberto, el San Germán, el Fontainebleau, sin contar el Louvre y las Tullerías, todos ellos con sus territorios de caza, jardineros, administradores, cocineros, guardas y limpiadores. Además, entre otros gustos, Luis XVI había heredado de sus antepasados el amor por los paseos campestres, y por eso poseía 1.857 caballos, 217 carruajes y 1.458 hombres encargados del cuidado y mantenimiento de los animales y de los coches. No es necesario hablar acerca del menú que se ofrecía diariamente en la corte francesa; su sola lectura podría indigestarnos. Pero el pueblo francés de 1789 se moría de hambre 7.
Contra el clero
Gracias a los escritos de Voltaire, Diderot o de D’ Alambert, la crítica religiosa era común en las grandes ciudades de Francia. Los miembros del clero eran vistos como los usurpadores de una doctrina cristiana genuina fundada en la austeridad y en la humildad. Sumado al boato y al lujo propio de la iglesia católica francesa, estaba su participación en la persecución y matanza de albigenses y valdenses, de hugonotes y