Agenda Cultural UdeA - Año 2009 FEBRERO | Page 14

ISBN 0124-0854
N º 151 Febrero de 2009
La única ley que el héroe urbano considera inmutable es la suya, la que lo hace reconocible para los otros como“ autoridad”, que se hace manifiesta en la ecuanimidad en el trato con quienes le son leales, y en la crueldad con quienes le traicionan
El héroe urbano procede de los bajos fondos, no pertenece a linajes ni está predestinado por los dioses. En este sentido su heroísmo enfatiza su carácter humano, pues precisamente gracias a la astucia y la fuerza de carácter logra trascender la oscuridad y la miseria que hacen parte del mundo que constituye su modesto origen. Por eso su figuración heroica tiene que ver con la capacidad de remontar un mundo adverso; de haber seguido los lineamientos de la sociedad, continuaría siendo parte de una masa amorfa y oscura:
A Rafa lo trataban como a un dios en el barrio. Había logrado lo imposible, abriéndose paso a la brava para salir del fango. Y ahora estaba allí, de pie frente a todos, Rafa el magnífico, leyenda del barrio, refulgente en sus costosos trajes y sus automóviles, protegido por guardaespaldas ceñudos armados hasta los dientes. Cuando los pobres nos rodearon, rindiéndole pleitesía a Rafa en medio de su pobreza miserable, supe por qué me había traído hasta aquí( Mermelstein, Max, 1991, p. 239).
Este héroe que se mueve en las márgenes entre el bien y el mal, es reconocido por los suyos como bienhechor magnifico, en vista de que fisura y trasciende un suprapoder hostil que lo amenaza. Los suyos lo conocen y admiran; por eso necesita regresar al grupo que lo reconoce, entendido este término en sentido doble: conoce su procedencia, sabe de dónde viene, pero además vuelve a conocerlo en su nueva situación y sabe dónde está y hacia dónde va.
En el grupo de origen se materializa, en términos individuales y colectivos, la importancia de las tareas que ha emprendido; se muestra, en términos sociales, hasta donde lo ha llevado su arrojo. El héroe necesita de los suyos para reificarse en toda la dimensión de sus proezas y para esclarecer el bajo punto del que viene y la cumbre en la que se alza. Por eso necesita que los suyos narren sus hazañas, que cuenten sus pugnas con los supra poderes y que recreen la manera en la que trascendió las fronteras del grupo de origen, y en ocasiones de su propia nacionalidad, para levantarse por encima de las vicisitudes y ponderar más aun la dimensión de su lucha. Se percibe un movimiento en dos niveles: sale de los oscuros orígenes, en ello radica la prueba de su heroicidad, pero necesita de la gente que le conoció en