ISBN 0124-0854
N º 145 Julio 2008 reduciéndolo a dineros, lo repartió por toda su compañía, con tanta legalidad y prudencia, que no pasó un punto ni defraudó nada de la justicia distributiva. Hecho esto, con lo cual todos quedaron contentos, satisfechos y pagados … El ejemplo nos permite concluir que no existe una sumatoria de ideas de justicia particulares que lleven a un sentido pleno de justicia; o, en otras palabras, el cálculo de la justicia desde los intereses particulares de cada quien nos puede llevar a aceptar de buen grado procedimientos criminales en la repartición de los bienes sociales, y con ello cohonestar con vías injustas si encontramos a salvo nuestro interés. Por contraste, en una sociedad que aspira a la justicia, primero está la urgencia de lograr un punto de deliberación equitativo entre todos los implicados( que en el caso de la justicia son todos los ciudadanos), que repartir los restos de una sociedad asolada por la criminalidad, acercando la lógica más a su arbitrariedad que a la equidad.
Bibliografía Cervantes Saavedra, Miguel de. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Madrid, Océano, 1990. Weber, Alison.“ Don Quijote whit Roque Guinart: The Case for an Ironic Reading”, in: Bulletin of the Cervantes Society of America. 6( 2), 1986, pp. 123-140.
María Teresa Lopera Chaves. Profesora de la Facultad de Ciencias Económicas,
Universidad de Antioquia.
De esto trata pues la interacción entre la ciencia política, la economía y la moral, presentes en la justicia distributiva. ¿ Será posible la legitimidad del Estado como agente redistributivo sin un consenso sobre la base de una participación equitativa de todos los implicados?