Agenda Cultural UdeA - Año 2008 JULIO | Page 17

ISBN 0124-0854
N º 145 Julio 2008
lograr en una situación política concreta e
consideración estratégica( Ya que no quiere
histórica
porque,
mientras
la
situación
indisponerse ni con la milicia, ni con la
equitativa del diálogo no sea clara para todos, los unos y los otros preferirán una porción distributiva en el reparto social, así sea limitada, a renunciar a su porción ante resultados inciertos. Toma aquí su máximo
nobleza), y no una de respeto y equidad con los demás que pueden ser despojados de los bienes y de la vida, o no ser sujetos de reparto, arbitrariedad que sería inadmisible en el consenso logrado equitativamente.
sentido el refrán aquel de Más vale pájaro en
mano que ciento volando, y, a pesar de las
3. Tanta gallardía en el bandolero Guinart
manifestaciones colectivas a favor de la justicia, debemos preguntarnos si se trata del valor máximo de nuestra vida colectiva.
obnubiló el buen juicio de víctimas y victimarios. Así, ese reparto justo hizo olvidar el origen de los recursos distribuidos y
sancionó como bueno el robo y el bandidaje, y
2. La cortesía, la consideración dispensada por el bandido a las cualidades de cada uno, se acerca a un análisis individual que es el punto de partida de un resultado considerado como justo; una vez todos están igualados frente a Guinart, los unos por obediencia y temor, y los otros por prudencia y miedo, el método es aceptado como justo y conduce a un reparto que es considerado como tal. Nos acercamos así a una noción procedimental de justicia, montada sobre un reparto histórico no cuestionado, de ventajas y derechos, de experiencias distributivas que hacen exclamar al buen Sancho: Según lo que he visto, es tan buena la justicia, que es necesaria que se use aun entre los mesmos ladrones.
con ello mezcló a honrados con casi honrados, cuerdos con no tan cuerdos, al punto que hasta don Quijote en su nobleza parece otorgar a
Guinart el título de ladrón justo, de bandido por necesidad de redistribuir una riqueza que no está en las manos adecuadas; así el razonamiento utilitario convierte al ladrón en santo de una causa que todos terminan por reconocer como correcta, hasta que el espejismo se rompe por la feroz y desalmada respuesta que da Guinart al comentario no bien disimulado del militar: Este capitán es más para frade( por fraile) que para bandolero: si de aquí en adelante quisiera mostrarse liberal, séalo con su hacienda y no con la nuestra.
La expropiación violenta de los bienes por los
4. Aparte del problema de quién obtiene los
bandidos
del
ejemplo
invalida
toda
bienes y los redistribuye – en las sociedades
apreciación de que el reparto realizado después del delito pueda ser considerado
contemporáneas este papel le compete al
Estado-, queda todavía el problema de la
justo,
máxime
cuando
lo
anima
una
legitimidad de la justicia distributiva; en la