Agenda Cultural UdeA - Año 2007 JUNIO | Page 32

ISBN 0124-0854
N º 133 junio de 2007

Sobre Tierra de cementerio de Mario Escobar Velásquez

Luisa Cecilia Flórez Ruiz
Transcurren los episodios de esta novela en un pueblo del viejo Caldas. En ella se relata la experiencia de un joven maestro de escuela que sueña con“ saber cosas más altas y enseñarlas: no primeras letras. Lo que yo quisiera es parecido a esto: una biblioteca enorme, y yo en ella con mucho tiempo”. Sueño que efectivamente se cumplió en el mismo autor: maestro, pero de cosas más altas, maestro de la más importante de las artes, de las letras, de las que dicen del tiempo de los hombres, de su entorno, de su forma de percibir el mundo; y tuvo también su biblioteca, donde pasó gran parte del tiempo.
En el capítulo segundo de la novela se encuentra el lector con una disertación muy interesante sobre la juventud, esa que solemos añorar todos cuando empieza a alejarse por el camino del tiempo; con ella recordé a Sartre y con don Cleo, uno de los personajes,
sentí la voz de la sabiduría diciendo:“... Cuando tiene a la juventud uno no la merece: ni siguiera la entiende. Es raro pero se la sabe únicamente al perderla … Pero el verdadero valor de las cosas se tasa cuando se pierden, no en su disfrute”.
Con Tierra de cementerio( Medellín, Thule Editores, 1995) estamos frente a una novela enmarcada en los finales de la década de 1940, en la que se muestra la forma como la violencia política de esos tiempos afectó la vida de tantas personas. Justicia, iglesia, todos los poderes pintados con el color de los partidos políticos.
Y en el manejo de varios dramas humanos( Gloria, Leonidas, Aura, doña Carmen y el suyo propio, entre otros) el autor nos va diciendo de sentimientos y situaciones vitales como el amor, la búsqueda ávida del placer o la amistad cómplice.