Agenda Cultural UdeA - Año 2007 JUNIO | Page 26

ISBN 0124-0854
N º 133 junio de 2007 ninguna institución soviética y ¡ declarar ser poeta sin ser miembro de la Unión de Escritores Soviéticos! Como dijo Ajmátova al respecto:“ ellos le están haciendo biografía a nuestro pelirrojo”. Su destierro fue precedido por un proceso judicial abierto de escarmiento que, gracias a los esfuerzos de los disidentes, se convirtió en un escándalo político internacional.
Una parte de la declaración de Brodsky en el proceso recorrió la prensa mundial: Fiscal: ¿ Cuál es su profesión? Brodsky: Poeta. Fiscal: ¿ Quién lo nombró poeta? Brodsky: El mismo que lo nombró a usted ser humano.
Esta fama decidió el destino de Brodsky. El destierro de cinco años se convirtió en uno de tres y las publicaciones en la Unión Soviética resultaron imposibles en el futuro previsible, aunque se hicieron con gusto en el extranjero. En 1972, al poeta le dejaron escoger entre un nuevo proceso, y la consecuente condena, y un exilio en el extranjero.
Brodsky vivió en Inglaterra y luego en Estados Unidos, donde trabajó como profesor de poesía en lengua inglesa en varias universidades prestigiosas. Escribió poesía en ruso y prosa en inglés. En 1987 fue
galardonado con el premio Nobel de literatura.
Murió en Estados Unidos a causa de un infarto cardíaco( ya había tenido dos cirugías a cielo abierto, pero no dejaba de fumar). Según su voluntad, fue enterrado en Venecia, que consideraba el lugar más hermoso del mundo, casi tanto como el San Petersburgo de su infancia.
Actualmente la obra de Brodsky— poesía, ensayos, drama— está siendo publicada ampliamente en Rusia. Se estudia, se discute, se escriben tesis; sobre todo esto el poeta de antemano pensaba con horror. Era un buen ejemplar del intelectual soviético de la época del deshielo: sumamente culto, de sensibilidad refinadísima, excelente estilista y purista del ruso, que a la vez salpicaba su prosa e incluso su poesía de la jerga de los bajos fondos, que conocía bien desde las cárceles. Hombre tímido y a la vez cáustico, nervioso e intrépido; increíblemente sensato pero despreocupado: no se acordaba de sus propios escritos— en realidad no sabía si un poema era de su autoría—, pero aprendía de memoria los larguísimos poemas de sus poetas preferidos( de esta manera aprendió el inglés). Decía que le importaba el proceso de escribir