Agenda Cultural UdeA - Año 2006 SEPTIEMBRE | Page 21

ISBN 0124-0854
N º 125 Septiembre de 2006 planes culturales. Esto no sólo para Antioquia y Medellín, sino para decisivos procesos participativos culturales de impacto subregional y nacional como los debates de las comisiones preparatorias de la Constitución de 1991, la convocatoria para discutir la Ley 397 de 1997 y la discusión del Plan Nacional de Cultura 2001-2010, entre otros.
Lo que el Departamento, a través de la Secretaría de Educación para la Cultura— Dirección de Fomento a la Cultura— y de la Universidad de Antioquia, plasma ahora en el documento ― Antioquia en sus diversas voces ‖ recoge, de alguna forma, un ejercicio sólido de mucho tiempo que traduce los análisis, el sentir y las propuestas de los diversos creadores, actores sociales y culturales, así como de las instituciones públicas y privadas, sobre el proyecto cultural que se necesita y espera realizarse en nuestra región.
Debe señalarse que la metodología y la pedagogía que se han venido desarrollando y se materializan en el Plan se basan en conceptos y procesos como los siguientes:
1. El hecho cultural se fundamenta en la creación y en las memorias( que le dan una dimensión profunda que trasciende el espacio y tiempo) y debe
permitirse que se manifieste y se convierta en un acumulado de enorme valor para el Departamento.
2. El Plan de Desarrollo Cultural se afinca en un hecho político: el de la participación. En las últimas décadas se constata un mayor interés de los actores y agentes socioculturales por ser sujetos y no sólo ― objetos ‖ del desarrollo cultural. Esto va contribuyendo a una madurez político-cultural y consolidando, no sólo la política cultural, sino, lo que es más importante, la cultura política. En ese sentido, la participación se está asumiendo como una responsabilidad de los ciudadanos antioqueños frente al enriquecimiento y desarrollo de su vida cultural.
3. Cada vez más, la ciudadanía cultural se va convirtiendo en una realidad política; no como lugar común, de moda en los últimos años en el discurso cultural, sino como el ejercicio de asumir el papel de sujetos políticos que, como individuos e integrantes de las comunidades, tenemos en el horizonte de la construcción de un territorio como el antioqueño.