ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006 nacido cinco años antes que Wolfgang). Después de causar sensación en la corte imperial de Viena, visitaron diversas ciudades del sur de Alemania, Renania, Bruselas, París, Munich, Holanda, Berna y Ginebra. Tres giras por Italia les llevaron a las ciudades principales, desde Milán a Nápoles. Entre los seis y los quince años, Wolfgang pasó más de la mitad del tiempo viajando, impresionando a las diferentes audiencias con sus virtuosas los doce su primera ópera. Así fue como escribió más de las seiscientas composiciones que se catalogaron en 1862 y que numeró un erudito austriaco, Ludwig von Kochel( 1800-1877), que clasificó cada una de ellas con una K y un número.
Si Wolfgang era digno de ver y escuchar, también veía y
interpretaciones en los instrumentos de teclado, en el órgano y el violín, tocando de memoria e improvisando variaciones, fugas y fantasías. Lo más sorprendente era la capacidad de Wolfgang para escribir música a una edad en que otros no habían sino comenzado a leerla. A los seis años había compuesto minuetos, antes de cumplir los nueve su primera sinfonía, a los once el primer oratorio y a
escuchaba gran número de composiciones que enriquecían su obra. Las giras que realizó le introdujeron en la música que se componía y se escuchaba en toda Europa, donde había un estilo italiano y un estilo alemán claramente diferenciados. Bach nunca había visitado Italia, ni tampoco lo había hecho Haydn, que había pasado la mayor parte de su vida en una aldea austriaca. Mozart tendría la posibilidad de conjugar la