ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006 ligereza de la música vocal y la ópera bufa italianas con la seriedad de la música instrumental alemana, la sonata y la sinfonía. Ningún otro compositor consiguió unir con tanto éxito la homofonía italiana con la polifonía alemana para crear, de esta forma, una música europea. fueron un gran éxito de taquilla y la Royal Society recibió para sus Philosophical Transactions el“ informe de un joven músico muy notable”, con pruebas documentales de la edad de Wolfgang y anécdotas respecto de cómo“ en ocasiones corría por la habitación con un palo entre las piernas como si fuera un caballo”.
No es fácil separar el asombro que producía el niño, de la admiración que despertaba su música. En Schonbrunn, donde la familia imperial tocaba instrumentos musicales, se deleitaron con el niño que besó a la emperatriz y se sentó en su regazo al tiempo que preguntaba:“¿ De verdad me quieres?”. Goethe, que tenía entonces catorce años, recordaba cuando escuchó la música del“ hombrecillo, con su peluca empolvada y su espadín ceñido”. En el Versalles de Luis XV fue madame de Pompadour la única que no se dejó impresionar.“ La emperatriz me besa— dijo Wolfgang—. ¿ Quién es esta que no quiere besarme?” En Inglaterra, Jorge III sometió al niño a difíciles pruebas en el teclado, y el maestro de música de la reina Charlotte, J. C. Bach, le hizo participar en juegos musicales. Los conciertos de Londres
Después de las giras llovieron los encargos: música para el archiduque Fernando en Milán y para la consagración de Hieronymus Colloredo como arzobispo de Salzburgo. Pero este nuevo arzobispo se mostraba menos tolerante con respecto a las ausencias de su Konzertmaster Leopold para ir de gira con su hijo. En 1772, a los dieciséis años, Mozart compuso en Salzburgo, en unos pocos meses, ocho sinfonías, cuatro divertimentos y algunas obras sacras. Fue nombrado Konzertmaster honorario, pero el arzobispo planteó exigencias poco razonables. Wolfgang compuso sin cesar en Salzburgo entre 1774 y 1781, mientras que él y su padre buscaban refugio del tiránico arzobispo. A Wolfgang no le