Agenda Cultural UdeA - Año 2006 MARZO | Page 22

ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006 en La flauta encantada; Constanze que sería su esposa, y la menor, Sophia, que lo asistió en sus últimos momentos. La casa de las Weber, regida por la madre, Cecilia,“ se debatía en condiciones miserables”.
En ese momento entra en escena el tutor de las muchachas Weber, Johannes Torwart, pretextando las cuentas; la madre prohíbe su puerta al ardoroso enamorado, a menos que acepte firmar un contrato de matrimonio en un plazo corto o, a cambio, pasar una renta vitalicia a Constanze. El pobre padre sigue desde Salzburgo, impotente, el curso de los acontecimientos.
¿ Estaba enamorado Mozart de Constanze? Lo más probable es que Mozart siguiera enamorado de Aloysia y algo de ella había en su hermana. La insaciable necesidad de cariño había puesto a Wolfgang en una condición indefensa. Creemos que Mozart amó a Aloysia en todas las mujeres que conoció, incluida Constanze. En la carta de Wolfgang desde París, el 30 de julio de 1778, entre sabias recomendaciones profesionales hay una ocurrencia muy reveladora:“ A
propósito: debo darle mil felicitaciones de un señor, que es el único amigo a quien estimo aquí, y al que quiero mucho, porque es gran amigo de la casa de usted y ha tenido la fortuna y el placer de llevarla muchas veces alzada y de besarla cien veces cuando usted era todavía pequeñita... y éste es el señor Kümbli, pintor del Elector... me procuró esta amistad el señor Raaff, quien es ahora mi íntimo amigo, por lo cual es también el suyo, y de toda la familia Weber, sabiendo muy bien el señor Raaff que sin esto no podría serlo: el señor Kynli,( sic) que reverencia a todos, no se cansa de hablar de usted, y yo... no puedo terminar... por consiguiente no hallo otro placer que conversar con él, y él, que es un verdadero amigo de su familia, y sabiendo por el señor Raaff que no me puede brindar un placer mayor que hablar de usted, nunca deja de hacerlo... ¡ Entre tanto, adío, queridísima amiga!”
El enamorado inseguro que pasa horas enteras hablando de su amada con unos majaderos que consideran un honor tener alguna relación con tan“ distinguida” familia, es el mismo que, buscando la querencia, pasa por todos los oprobios con tal de no perder su contacto con el hogar, ahora vacío de su amada. Aloysia